viernes, 23 de julio de 2010

Cuento Corto sobre la Mujer que Llora

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Existe una Leyenda Urbana en mi Pueblo, Lomas Blancas, que realmente me ocasiona risa. Todas me dan risa, pero esta en particular, me descostilla.
Aquí hablan de una mujer que llora lágrimas de cera. !Figúrense! !Por favor!
Aseveran, quienes tienen la convicción de su existencia, que lo hace cada noche y todas las noches.
En la creencia popular, afirman con absoluta certeza, que sus làgrimas amanecen en la almohada de quien sufre una pena de amor , ya sea por una ausencia irremediable o por distancias que separan a los amantes.
Se cree que ella los visita en sueños y llora su dolor, abrazándolos en su nostalgia para dejar pruebas de un sentimiento que arde. Aunque antes, aparece como una visión nocturna traída por la niebla o por la soledad.
No todos despiertan de ese sueño. Corren la voz que se lleva a quienes fueron culpables de la pérdida y a quienes nunca amaron en realidad. Ellos amanecen en el bosque, mejor dicho, nunca amanecen. Son encontrados como sentados junto a un árbol cualquiera, con los ojos abiertos, llorando un líquido que parece cera. Pienso que será algún efecto Post- Mortem. Pero ¿Vìctimas de una leyenda ? !Ay! !Qué ingenuidad!
Aquellos que sobrevivieron al encuentro, dicen sentir como la cera derretida cae sobre su pecho, hirviendo, formando burbujas que se esparcen como brasas para luego solidificarse.
Prueba de ello son las marcas que quedan en la almohada y en la piel. Piel que con el tiempo parece escamarse y renacer. En ese renacimiento, la herida cicatrizada apenas se nota. Ellos, según dicen, parecen mejorar de su profunda pena.
A mí, les reitero, me ocasiona una risa irremediable esto de las heridas de amor, de los encuentros con ánimas que lloran ¿Làgrimas de cera? !Ay! !Por favor! Si parece obra de alguna mente siniestra devenida en romántica gótica.
Casualmente hoy me reía con mi vecina, Amanda, de las tristes supersticiones de mi Pueblito. Hablàbamos de nuestras andanzas juveniles y de todos los corazones que dejamos rotos por ahì. ¿Y? ... !A quien le importa! Nuestra vida es de lo mejor, ella se casò con un médico renombrado y yo, nunca me casé y entre nos. !Jamás quise hacerlo! La idea de un compromiso, me da náuseas. Todas las veces que me lo ofrecieron, siempre los dejé esperando. Después de todo, todo lo demás lo he podido conseguir !Y de sobra!
Ahora son las tres de la mañana y estoy desvelada. En mi desvelo, no sé por qué, escribo esto. Mientras escribo , alguien se asoma a mi ventana. Apenas puedo vislumbrar su figura. Seguro es Amanda que se encuentra sola y viene a tomar un cafecito. Su esposo a veces se va de ronda, ella está acostumbrada y no le afecta.
Es como si hubiese comenzado a llover, hay gotas de lluvia en mi ventana. No... no es lluvia...veo gotas de cera sobre el vidrio...
Alguien golpea mi puerta ahora... siento tanto sueño... tanto de repente... tanto... que me quema...


By Mariela




4 comentarios:

avezul dijo...

acaso seran gotas de cera? revisa bien Mariela, jejeje me ha gustado mucho tu leyenda como bien dices dan risa porque son tan ingenuas, pero al a vez tienen algo de magico, ah y te desvelas mucho jejeje la noche te hechizo y te hizo escriibir todo eso, un gusto leerte! que tengas un lindo fin de semana!!!! beso a m arquitos y un abrazo para ti!

Mariela Marianetti dijo...

Parece que sì eran gotas de ceras, nomàs, y se la llevò la leyenda...
Sì, como a la protagonista, me dan risa, pero confieso haber sentido algo de miedillo alguna vez cuando era niña por el Futre ( una especie mendocina de jinete sin cabeza)
y ahora se me ocurriò esta, veremos si alguien ve alguna vez, alguna gota de cera por ahì ja, ja...

Un abrazo Avezul y muchas gracias por tu presencia. Besotes a Paloma, està preciosa en su foto!

Miuris dijo...

Estupenda leyenda Mariela, pero sabes que? Coincido contigo en aceptar que son ingenuas y hasta a veces tontas, pero esta en particular tiene un trasfondo muy especial, fíjate que esta mujer tiene una misión especial, la de ir a llorar sobre la almohada de quien sufre por amor, un amor en la distancia o un amor que se acaba por cualquier motivo.
Quien haya padecido uno de estos males, o lo esté sufriendo en carne viva, entendería y hasta agradecería la solidaridad de esta mujer leyenda, de abrazar su causa y llorar con ella, acompañarla en su nostalgia.
Motivo por el cual, tu leyenda, me llega muy profundo y aunque no me hace llorar lágrimas de cera, me hace meditar sobre la mujer que llora por un amor lejano, o perdido.
Me gusta tu leyenda Mariela, y sabes? Pienso que hacen falta muchas de esas mujeres en toda la geografía del mundo, eso me haría pensar que estamos volviendo a ser solidarios.

Un abrazo de fin de semana, Ah, te cambio calor tropical por un airecillo helado, hacemos el trato?

Todo mi afecto para ti amiga.

Mariela Marianetti dijo...

Hola Miuris! Cuànto me alegra que le encontraras la identificaciòn con la parte buena. En realidad, quise hacerlo dual. normalmente, todas las que he escuchado son ànimas digamos malas, a ella, le dì la opciòn de curar y solidarizarse.
Asì como una especie de Cobra culpas con quien no actuò bien o nunca amò, como el caso de esta protagonista. En mi mente, se la lleva, no sè si lo pude transmitir bien.

En todo caso, te agradezco y valoro tu anàlisis y tus palabras mi querida amiga.

Un abrazo hasta dominicana